El día 6 de marzo, según recuerdo, se encadenaron una serie de sucesos dramáticos en la vida del potro, que no nos quedo más remedio que catalogarlo, como el día maldito del potro.
Hoy siento que puedo rimar cada cosa,
que la poesía se me da mejor que la prosa.
Esta historia que ahora contamos
No fue un día como cualquier otro
Por eso no dudé en llamarlo,
El día maldito del potro.
Otro día comienza de nuevo,
Se vistió apurado, a la carrera
Se dio tremendo pellizco en un huevo,
Con el cierre nuevo de la cremallera
Luego supo que los cuernos le han montado,
Su chica se fue con un amigo para la playa,
Se monto en un barco llamado “Colorado”
Destino final: archipiélago Terecaya
Salió contento a aprender soldadura,
Con alguien que sabe como es,
Se pego tremenda quemadura,
Ahora solo cuenta hasta tres.
“Si llegas a ver un electrodo rojo,
No lo toques, no lo vayas ni a mirar,
Si lo agarras con la mano
Seguro te vas a quemar”
Pensó en un merecido descanso,
No jugó futbol para que no lo patearan,
Se sentó lejos por si acaso,
Pero le pegaron un pelotazo en la cara.
Muchas otras cosas le pasaron,
Pero todo no me lo ha contado,
Algunos eventos se censuraron,
Pobre potro esta salado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario